La Simulación es una de las herramientas más poderosas disponibles para los responsables en la toma de decisión, diseño y operación de un sistema complejo. Ésta permite el estudio, análisis y evaluación de situaciones que de otro modo no serían posibles. Sin duda la simulación se ha convertido en una herramienta indispensable para los ingenieros, diseñadores, analistas, administradores y directivos en la resolución de problemas. Concebimos a la Simulación como una metodología aplicada que nos permite, tanto a) describir el comportamiento de un sistema, como b) predecir su comportamiento futuro, es decir, determinar los efectos que se producirá en el sistema ante determinados cambios del mismo sistema o en su régimen operativo.

 El proceso de simulación recorre diversas etapas que implican: a) la definición del problema (objetivos, preguntas a resolver), b) la planificación del proyecto (personal, equipos y software  disponibles), c) la definición del sistema (límites y restricciones del problema), d) la formulación conceptual del modelo (diagramas de boques o flujos), e) el diseño experimental preliminar (nivel de abstracción, tipos de datos que se necesitan), f) la definición de los datos de entrada (recolectar los datos necesarios), g) la traducción del modelo (traducir el modelo en el lenguaje computacional),  h) la verificación y validez del modelo (comprobar el funcionamiento del modelo y su comparación con datos reales), h) el diseño final del experimento (diseñar las pruebas según la pregunta buscada), j) la experimentación (correr el programa y realizar los análisis de sensibilidad), k) el análisis de los resultados (inferir las conclusiones), y l) la documentación (informar los resultados).

 Durante el transcurso de la asignatura se tratarán todo estos aspectos que se desarrollan en los capítulos propuestos para esta asignatura.